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En dos municipios de Tenerife, ciudadanos y ciudadanas han
conseguido que se prohíba el uso del glifosato, pero la lucha contra
este peligroso herbicida sigue en Argentina y en muchos otros sitios.
De Clara Valverde Gefaell
En los municipios de Tenerife, El Tanque y Santiago del Teide los ciudadanos
han conseguido que se prohíba el uso del glifosato, el peligroso
herbicida comercializado por la compañía Monsanto como Roundup.
La lucha contra el glifosato en numerosos municipios en Canadá
también ha dado resultados positivos. Pero en la ciudad de Barcelona
se sigue utilizando en los parques de la ciudad, práctica que hace
que los parques de Barcelona sean espacios prohibidos para bebés,
niños, ancianos y cualquier persona enferma o persona que no quiera
poner a riesgo su salud.
En Argentina, la lucha contra los glifisatos de Monsanto, Roundup, se
está endureciendo ya que los lobbies de los EEUU están invertiendo
todos sus recursos para asegurarse de que se sigan utilizando en la agricultura
argentina, como ha denunciado Wikileaks. La embajada de los Estados Unidos
en Argentina defendió el uso del cuestionado pesticida glifosato
ante autoridades del Senasa, el organismo responsable de garantizar y
certificar la sanidad y calidad de la producción agropecuaria.
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Según un cable diplomático
de julio del 2009 filtrado por Wikileaks, la embajada tomó la decisión
de presentar estudios propios ante el ente regulador que había
autorizado el uso del pesticida después de que este diario revelara
un estudio científico alertando sobre la posible toxicidad del
producto.
El lobbying estadounidense en favor del fabricante del pesticida, la multinacional
Monsanto, tuvo lugar seis meses después de que la presidenta Cristina
Fernández de Kirchner ordenara al Ministerio de Salud iniciar una
investigación oficial sobre los posibles efectos nocivos del pesticida.
“En respuesta a la controversia, la Secretaría de Agricultura
de Argentina (a través del Senasa) estuvo reuniendo información
para apoyar su aprobación del uso de glifosato en la Argentina.
La sección de Agricultura de la embajada le brindó al Senasa
información sobre estudios de glifosato, que es de uso común
en Estados Unidos y también es usado en el programa de erradicación
de coca del Plan Colombia.” El cable también explica el interés
de la embajada en defender el uso del pesticida: “Glifosato es el
ingrediente activo del popular pesticida Roundup. Monsanto tiene la tajada
principal del mercado de glifosato en la Argentina, con el cuarenta por
ciento, y por lo tanto es la víctima circunstancial más
prominente y más vulnerable a los ataques”.
Sin embargo, el cable no hace referencia a estudios científicos
previamente realizados sobre la toxicidad del glifosato de la Universidad
de Caen y el Centro Nacional de Investigación de Roscoff, ambos
de Francia, de la Universidad de Pittsburg (Estados Unidos), de la Universidad
Nacional de Rosario y de la Universidad Nacional del Litoral, aunque esos
estudios habían sido citados en el artículo de Página/12
del periodista Darío Aranda sobre el trabajo de Carrasco.
El cable tampoco dice nada sobre los distintos estudios
de autoridades sanitarias en el interior del país alertando sobre
altas tasas de cáncer y malformaciones en zonas fumigadas.
En cuanto a la validación del estudio de Carrasco, fue publicado
en agosto del año pasado por la revista científica Chemical
Research in Toxicology en un despliegue de diez páginas, que incluye
todos los datos necesarios para ser revisados por la comunidad científica.
En ese ambiente, la publicación de un estudio en una reconocida
revista científica es considerada como una aceptación de
su seriedad.
Los cables de Wikileaks solo cubren despachos escritos hasta principios
del año pasado, por lo que no indican si la embajada dio cuenta
de la publicación y corrigió su percepción inicial
sobre el trabajo del investigador argentino.
Fumigaciones
Con respecto al uso del glifosato que hace Estados Unidos, no se trata
de una situación análoga a la de otros países porque
la concentración del pesticida, las otras sustancias tóxicas
con las que se mezcla y la forma de aplicación no son las mismas,
alertan los científicos. “Así, los conceptos sobre
seguridad para el ambiente y la salud, emitidos a partir de la caracterización
y evaluación de riesgos calculados para las ‘condiciones
normales recomendadas de uso’ en Estados Unidos, no tienen base
científica en nuestro medio”, explica la ingeniera agrónoma,
bióloga y química colombiana Elsa Nivia en el sitio biodiversidadla.org.
“En Colombia se está aplicando el glifosato sobre los cultivos
ilícitos y todo lo que lo circunde, y en una concentración
hasta 26 veces mayor, con el agravante de que se está adicionando
el surfactante Cosmo-Flux 411F, el cual puede hasta cuadruplicar la acción
biológica del Roundup.
A esta lamentable situación se añade algo
más perverso: hay denuncias de varias pasadas de las avionetas
cuando fumigan sobre zonas campesinas; cuatro, seis y hasta doce veces
fumigan el mismo campo”, señala la investigadora.
Las protestas del gobierno ecuatoriano llevaron a Colombia a suspender
las fumigaciones con glifosato en la frontera con ese país.
“Denuncias graves”
En enero de 2009, en un discurso donde anunció nuevas medidas para
el campo, la presidenta argentina informó sobre la apertura de
la investigación oficial acerca de toxicidad del glifosato.
“También hemos tomado conocimiento en estos
días, porque ha sido profusamente publicado por muchos medios,
e inclusive hay una medida de la Justicia de Córdoba, respecto
de la fumigación en la que utilizan determinados agroquímicos
en cuanto a las prohibiciones de no hacerlo cerca de poblados por lo que
esto significa en impacto a la salud de la población”, dijo
Cristina Kirchner.
“Si bien esto es competencia exclusiva de municipios y provincias,
le he pedido a la señora ministra de Salud de la Nación
que realice una investigación porque me parece que son hechos muy
importantes, hacen a la salud de todos los argentinos y ahí uno
no puede entrar en cuestión de competencias y jurisdicciones: tiene
que poner a disposición todos los elementos porque son denuncias
muy graves y además porque han tomado intervención hasta
las propias justicias provinciales por casos de contaminación,
de agentes cancerígenos, etcétera”, explicó,
y prometió seguir el tema “de cerca”.
La Leonesa
De las distintas denuncias a las que hizo referencia la Presidenta, quizá
la más grave proviene de la provincia del Chaco. El año
pasado un juez provincial suspendió las fumigaciones de arroceras
por noventa días en la localidad de La Leonesa y ordenó
a la provincia un estudio sobre los efectos del glifosato en esa población.
La Comisión Provincial de Investigación
de Contaminantes del Agua publicó el informe en agosto del 2010.
Advierte que en los últimos diez años en La Leonesa se triplicaron
los casos de cáncer en niños menores de 15 años en
la localidad y que se cuadruplicaron los casos de malformaciones en recién
nacidos y que esto coincidió con el auge de la explotación
arrocera en la zona del departamento Bermejo.
Científicos y ambientalistas denunciaron repetidamente la falta
de respuestas del gobierno provincial ante la amenaza sanitaria. El propio
Carrasco fue agredido por funcionarios locales cuando visitó La
Leonesa en el 2009 para dar una charla sobre los peligros del glifosato,
según denunció Amnesty Internacional.
Una explicación posible para la denunciada pasividad
del gobierno chaqueño ante estos hechos aparece en otro cable de
Wikileaks publicado por este diario la semana pasada, que da cuenta de
la visita del entonces presidente de Monsanto Argentina, Juan Ferreyra,
a la embajada estadounidense en agosto de 2008.
“Ferreyra dijo que Monsanto estaba teniendo buenas conversaciones
con productores de algodón para expandir el uso de bt cotton (algodón
transgénico) en la provincia del Chaco, en el norte argentino,
y cooperar allí”, dice el cable. “El 12 de agosto Monsanto
firmó un acuerdo de cooperación con el gobernador del Chaco.
El embajador pudo apoyar esta iniciativa con una nota
en la página editorial del principal diario del Chaco y conversaciones
con el gobernador ese mismo día. El gobernador Capitanich se mostró
muy entusiasmado en trabajar con Monsanto para mejorar y expandir la producción
local de algodón.”
Fuente: http://www.kaosenlared.net/noticia/victoria-contra-herbicida-roundup-pero-quedan-muchas-mas
www.renace.net
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