Cierta propaganda política ha conseguido
que parte de la población crea que los ambientalistas son
terroristas subversivos, gente que se opone al progreso, gente que
quiere que volvamos a la Edad de Piedra, gente que se opone a la
minería porque están pagados por los terratenientes
o viñateros que quieren que el país siga siendo un
conjunto de feudos agroganaderos, etc.
No es así.
Reconocer el valor económico que tienen las entidades bancarias
para el desarrollo económico de una comunidad no es contradictorio
con las críticas que podamos hacer a la Patria Financiera.
La Historia nos ha enseñado la diferencia.
De la misma manera, reconocer el valor de la sana minería
para la economía no es contradictorio con las denuncias por
el saqueo que la Patria Minera está llevando a cabo al amparo
de leyes fabricadas ad hoc durante las pasadas dictaduras neoliberales
(el “proceso” militar y el menemismo, dos capítulos
de una misma historia). Las mismas dictaduras que prohijaron a la
Patria Financiera y otras “Patrias” de las que tenemos
la memoria fresca aún.
Barrica Gold hoy es más que una empresa extranjera. Es un
símbolo.
Que sea co-propiedad de George Bush padre no es un dato menor,
si recordamos a ese personaje como el padrino de Carlos Saúl
I, el que convirtió a la Argentina de los 90 en una verdaderaza
montaña de escombros, incluso en lo moral. Que ese personaje,
siendo director de la CIA, haya protegido a terroristas en todo
el mundo, no es un dato menor. Ni es un dato menor que haya apadrinado
el dictado de leyes de saqueo económico en Argentina y muchos
otros países hermanos del Tercer Mundo.
Hoy Carlos Saúl I no está, pero sus leyes siguen
intactas, y su “padrino” viene a cosechar lo que sembró
en aquel tiempo. Él y sus secuaces…
Porque Barrick Gold no está sola. Es un símbolo,
o es sólo la parte visible del iceberg.
El pueblo argentino va dándose cuenta. Esquel hizo punta
en esta lucha, no contra la minería, sino contra el saqueo.
Pero a Esquel se suman ahora Tucumán, Catamarca, La Rioja,
parte de Mendoza, etc.
Frente a ello, los propagandistas a sueldo de la Patria Minera
(varios de ellos enquistados en puestos de poder político
en la Nación y en varias provincias) confunden a los mismos
mineros, asustándolos con que los “fundamentalistas”
de la ecología los van a dejar sin trabajo.
Entonces, “los ambientalistas están contra la minería”.
Tampoco es así.
Los ambientalistas no estamos contra la minería, sino contra
el saqueo y la contaminación, contra el despojo a cambio
de espejitos de colores, contra el uso indiscriminado de nuestra
agua para producir oro que servirá para la econom`´ia
de despilfarro del Primer Mundo.
Para nosotros, el Día de la Minería tiene
un carácter especial: el de seguir luchando contra el saqueo
y el de seguir esclareciendo sobre quién es verdaderamente
nuestro enemigo.
Por lo tanto, un día que no nos es ajeno.
Para la Patria Minera, es un día en que se realizarán
foros para festejar no sabemos qué, y para calumniar al ambientalismo
sin escuchar otras campanas. Con el aplauso irracional pero no menos
cómplice de políticos “felices” de estar
trabajando por el progreso de la comunidad (¿)
Para este Boletín hemos seleccionado un texto de alguien
que también es un símbolo, pero de lucha. CARLOS
BENEDETTO–INAE.
BARRICK GOLD SACÓ SU CARTEL AL VER VENIR LA PROTESTA
El 2 de mayo en buenos aires Barrick Gold paso
a la clandestinidad - Por Javier
Rodríguez Pardo
Buenos Aires, 3 de mayo de 2007
Desfilamos por el centro de Buenos Aires cortando el tránsito
a nuestro paso. Algunos se detenían para leer nuestros carteles
y otros preguntaban que quiere decir BARRICK MIENTE. Creo que tuvimos
alguna bendición suprema por la excelencia del resultado
y por la concentración en Marcelo T. De Alvear y Libertad
con curiosos y gente de prensa, las cámaras de noticias de
ATC canal 7, algunos documentalistas y un canal de televisión
egipcio entusiasmado por captar imágenes y opiniones, y lógicamente
las dimos.
La movilización contra la transnacional minera de George
W. Bush, emblema de la contaminación y el saqueo que sufren
nuestros pueblos, concluyó frente a sus oficinas en Arenales
al 700 y fue recibida por numerosos compañeros apostados
frente a la pantalla que exhibía una de las tantas películas
contra la minería a cielo abierto y sopa química.
Y tal como nos ocurrió en Chile, en ocasión de entregarle
la carta (que finalmente tuvo que recibir) exigiendo su expulsión
e inmediato cese de las actividades extractivas, una comisión
policial nos impidió el acceso al edificio, pero sin poder
evitar que detectáramos la ausencia de la placa ubicada en
el vestíbulo que anunciaba la sede de Barrick Gold en Argentina.
La policía insistía en afirmar la inexistencia de
las oficinas de la minera mientras que los manifestantes ratificábamos
que hasta ayer la transnacional nos había atendido en ese
lugar. "Es que Barrick acaba de pasar a la clandestinidad",
fue el ocurrente comentario de uno de los nuestros y procedimos
de inmediato con los discursos. La participación de catamarqueños
de Andalgalá, de los autoconvocados de Esquel, de la Asamblea
Ambiental de Gualeguaychú, y oradores de varias asambleas
porteñas, completaron el marco de la denuncia pública.
Un par de días antes, jóvenes estudiantes de sociología
de la UBA, expusieron en la Unión de Asambleas Ciudadanas
(UAC) que sesionó en San Rafael, Mendoza, los alcances de
la organización de la protesta. Merecen nuestro reconocimiento
por el esfuerzo y por haber recogido el guante en la ciudad de Buenos
Aires.
Desde hace dos años, compañeros de los cinco continentes,
referentes de países como Australia, Chile, Perú,
Argentina, azotados por la actividad de esta minería, concebimos
un día internacional contra Barrick Gold que finalmente recayó
en el 2 de mayo, fecha de reunión del consorcio minero en
Toronto para dilucidar sus utilidades, acciones y negocios. Mientras
tanto, una pantalla instalada casi sobre la puerta de acceso a las
oficinas de Barrick, comenzaba a reflejar imágenes de la
película de Santiago Scrinzi, AGUA SI, ORO NO y, sentados
sobre la calle Arenales compusimos una original platea con vehículos
que se desviaban lentamente debido a la curiosidad de sus ocupantes
que intentaban comprender el significado de un enorme cartel que
presidía el acto: BARRICK MIENTE.
Es de esperar que canciones, panfletos y carteles les hayan permitido
a los transeúntes comprender de qué se trataba, si
bien la acción conjunta internacional tuvo como destino avisarle
a la empresa, a gobernantes y a funcionarios locales, que nuestros
pueblos impedirán tarde o temprano la depredación
y el despojo de los bienes comunes, denunciando además que
las palas mecánicas espoliadoras, de la corporación
Barrick Gold, se hallan ensangrentadas. Más sobre la Jornada
Mundial de Lucha Contra Barrick Gold y Subsidiarias: www.protestbarrick.net/
Machsepa21@yahoo.com.ar
- www.renace.net